Nota del Editor
Nota del editor
Con la edición y publicación actual se culmina una primera fase de un proceso de discusión y de aportes interinstitucionales
iniciado en 1992, cuando la Alcaldía de Santiago de Cali invitó a las entidades del CLE a actualizar el Plan General para
la Atención de Emergencias, el cual había sido publicado en 1989 (Galarza et al; Meyer & Velásquez editores). A su vez,
ese Plan había sido el resultado de años de trabajo y de experiencias institucionales, en la búsqueda de allegar y de socializar
información, que permitiera disponer de una visión de conjunto sobre condiciones de amenazas en la Ciudad y de estrategias
para la prevención de emergencias y desastres.
Producto de una encuesta a usuarios así como de reuniones y de
talleres del CLE, realizadas entre 1993 y 1995 para evaluar el Plan de 1989,
se propusieron cambios y recomendaciones, consignados en éste:
- Aumentar la información gráfica sobre amenazas e incluir
información sobre vulnerabilidades y riesgos.
- Disminuir volumen, procurando generar un documento más manual.
- No incluir planes de contingencia por entidades, pero promover que
éstos se produzcan y sean conocidos, hasta donde el
fuero de cada una lo recomiende, por las otras instituciones.
- Producir (primera versión entregada en 1995) y mantener actualizado,
en formato magnético, un inventario de recursos institucionales,
locativos y de servicios para prevención y atención de
desastres, sin incluirlo en el texto del Plan.
- Disponer del Plan en formato magnético, para fomentar su
utilización a través de sistemas y de redes de
información.
Además de haber intentado cumplir con los anteriores puntos, el actual Plan se inscribe y se beneficia de nuevas realidades
municipales tales como la inclusión de acciones de prevención y de mitigación de riesgos en el Plan de Desarrollo de la
ciudad (ver el Capítulo 1, Numeral 1.6), de la Reforma Administrativa (ver el Capítulo 2), y de la creación del
Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, visto este último también como un instrumento para el
diálogo entre la Sociedad y sus desarrollos tecnológicos y la Naturaleza.
Por su concepción y contenido (orientado hacia la mitigación o reducción de riesgos, manteniendo la necesidad del
fortalecimiento de acciones de prevención y de preparativos para la atención de emergencias y desastres), el actual es
esencialmente diferente al de 1989. Ello se expresa también en el Capítulo 4, en el cual los tipos de fenómenos de origen
natural y tecnológico con potencial de riesgos son tratados colocando el énfasis en las directrices para la mitigación.
Debido a que no existe todavía unificación internacional en la aplicación y en el manejo de términos especializados, en el
Capítulo 1 se ha colocado cierto énfasis en este asunto, de tal manera que a lo largo del texto se mantienen los contenidos y
las definiciones expresadas en el Numeral 1.2.
Por su caracter, el Plan está orientado hacia usuarios con cierto grado de familiaridad en los temas tratados (institucionales
de los sectores
gubernamental y no gubernamental, tomadores de decisiones, estudiantes y académicos, líderes comunitarios con formación
básica en prevención), a quienes se les invita permanentemente a acceder a la literatura citada en la Bibliografía. Sin
embargo, mediante iniciativas de diversa índole, se espera que sus contenidos también puedan ser aprovechados para
labores de difusión hacia públicos más amplios.
Términos como desastre (originalmente "desarreglo en los astros", del latín disastrum), amenaza, vulnerabilidad y riesgo,
obviamente se asocian con aspectos negativos o fallas en la vida cotidiana o en el futuro. Su dureza se ha tratado de paliar
un poco en la concepción del diseño gráfico y en los contenidos, tratando de humanizar un poco el documento, de acercar al
lector hacia opciones que no le generen rechazo frente a estos temas. Ojalá que este primer intento logre algo al respecto.
De manera simbólica, visual, hemos tomado la noción de Victor Olgyay en su libro Clima y Arquitectura en Colombia,
(Universidad del Valle, 1968) según la cual "La tierra está cubierta por matices que abarcan desde los rigurosos y fríos
azules hasta los opresivos y tórridos rojos, asociándose únicamente con la vida los verdes". Las figuras abstractas
aluden a fractales (del latín fractua, irregular), expresión geométrica de teorías contemporáneas para explicar el paso de
sistemas complejos (naturales, biológicos, sociales), de estados ordenanados a caóticos y de caóticos a ordenados.
Reiterando la solicitud de los editores del Plan de 1989, para que éste logre ser un instrumento eficiente, siempre ajustado a
la cambiante realidad y a las necesidades de sus usuarios, éstos deben participar permanentemente en la evolución de su
forma y contenidos. Para tal fin, por favor enviar información y sugerencias que puedan contribuir a la actualización,
complementación o corrección, a la siguiente dirección:
Comité Local para la Prevención y Atención
de Desastres - CLE
Subsecretaría de Emergencias y Desastres
Secretaría de Gobierno, Convivencia y Seguridad
CAM, Torre Alcaldía
Santiago de Cali.
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